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miércoles, 4 de febrero de 2015

Pizza Mediterránea




Hacia muchos días que no confeccionaba una pizza casera y toda la familia llevaba días reclamándomelo.

En días que no tienes ni idea  que hacer de cenar es muy recurrente, pues solo necesitas acompañarla de una buena ensalada haciendo de ello una cena la mar de completa.

Utilizo la harina integral que ya viene preparada para hacer pan con la levadura, la harina de trigo y centeno integral e incluso lleva masa madre, la compro en el Lidl y no solo hace una pan riquísimo sino una base de pizza la mar de crujiente.

Es una pizza mediterránea en toda regla, con su tomate, su cebolla, el pimiento, las alcaparras y el orégano, especia que no puede faltar en una pizza que se precie.

Con el orégano no solo nos beneficiamos de su aroma y sabor, sino también de algunas ventajas para la salud.

Es originario de Europa del Norte pero es en la cocina mediterránea donde alcanza gran esplendor. En la antigüedad era reconocido como símbolo de alegría y felicidad.

Rica fuente de vitamina K necesaria para nuestra sangre y nuestros huesos, y manganeso importante para la salud hormonal.
Potente antioxidante que protege a las células del estrés oxidativo, dicen que su poder antioxidante es 42 veces mayor que el de las manzanas y 4 veces más que los arándanos.

Vamos que deberíamos aprovechar esta propiedad y usarlo de forma cotidiana en nuestros platos, ensaladas y estofados, no solo nos va a aportar un toque peculiar sino que va a favorecer a nuestro organismo.


¡Vamos a amasar esta pizza!
 

Ingredientes para la Pizza Mediterránea

 


-1/2 kilo de preparado de harina integral del Lidl

-1/4 de agua tíbia.

-1 chorro de aceite de oliva virgen.

-3 tomates maduros.

-1 pimiento verde.

-1 cebolla grande.

-6 champiñones en láminas.

-Aceitunas negras.

-Queso mozzarella.

-Un puñado de alcaparras.

-Orégano al gusto.

-Pimienta negra.

Elaboración de la Pizza Mediterránea

Mezclaremos la harina con el agua y el aceite. Primero con la cuchara de madera y luego con las manos. Amasar e ir añadiendo harina si se pega a las manos, en cuanto no se peque tapar con un paño húmedo y poner a reposar, durante una hora mínimo, cerca de una fuente de calor.

A la hora,  habrá doblado su volumen y será el momento de estirarla. Yo unto el mármol y el rodillo de aceite y así no se pega la masa.

Una vez estirada y puesta en la bandeja de horno empezaremos a introducir los ingredientes.

El tomate cortado en rodajas y repartido por la superficie de la masa.

 

El pimiento cortado a tiras. La cebolla en juliana bien repartida, cuanta más cebolla más rica está. Los champiñones cortados en láminas. Las aceitunas en rodajas. Las alcaparras bien repartidas.

Precalentaremos el horno a 200ºC y meteremos la pizza en el horno. Cuando ya estén los ingredientes bastante cocinados, la sacaremos y añadiremos el queso mozzarella y el orégano al gusto. La devolvemos al calor del horno pero ahora yo solo la horneo por abajo para así no quemar la mozzarella.

 
Cuando esté a nuestro gusto de crujiente la sacaremos del horno.



Esta pizza ha quedado la mar de crujiente y jugosa a la vez, gracias al tomate, la cebolla y el queso mozzarella.

 Todo un espectáculo de sabor. ¿Os animáis a hacerla en casa?

 

 

 

jueves, 15 de mayo de 2014

Panecillos de Patata





Hoy ha sido uno de esos días que entras en la cocina de buena mañana y entre sartenes, ollas y pucheros, no sales ni para tomar aire. Te preparas el terreno para elaborar diferentes platillos y te sientes inspirada para dar forma a tus propias creaciones.
En el horno una escalivada, en la sartén una xamfaina, en el puchero “engordando” el cuscús…y en el mármol la masa de un pan arriesgado, que seguro irá bien para empujar el cuscús. 
Si a los marroquíes  les queda buenísimo mezclar en su cocina lo dulce con salado, a mí también.
Y el resultado ha sido como esperaba y el pan ha quedado tierno por fuera y dulcemente esponjoso, por dentro. 
En casa pensaban que era una receta de pan chino, y más cuando han probado la muestra que he hecho al vapor. Parecía chino de verdad.

La próxima vez los hago todos al vapor, mucho más saludables, lastima no haberos mostrado una foto, era brillante por fuera y muy esponjoso por dentro. Pero las pirañitas lo han devorado hábilmente al llegar del cole. Los próximos panecillos los hago al vapor y os muestro el resultado.

Ahora  panecillos de patata al horno.


Ingredientes para los Panecillos de Patata


-100 gr de azúcar integral de caña (otro día lo cambiaremos por miel).
-1 huevo (opcional).
-75 gr de aceite de oliva virgen.
-100 ml de leche de arroz (es la que tenía hoy).
-150 gr de puré de patata (2 patatas medianas chafadas con tenedor, jamás con batidora).
-300 gr de harina de espelta ecológica.
-200 gr de harina de trigo integral ecológica.
-20 gr de levadura de panadero.
-1 cucharadita de sal marina.
-Queso rallado para decorar (opcional).

Elaboración de los Panecillos de Patata

He recurrido a mezclar dos tipos de harina para aportarle más propiedades al pan, pero en realidad se puede hacer con las harinas que gustemos.

Mezclaremos los ingredientes secos e iremos incorporando el resto, poco a poco y removiendo con la cuchara de madera, hasta que tengamos que meter las manos en la masa.


Si se pega le añadiremos más harina. 


Dejar reposar en un bol con un paño humedo tapado unas dos horas.
 Lejos de corrientes de aire y en un lugar templado de la casa. 

Hacer bollitos pequeños y disponerlos en la bandeja del horno engrasada. Separados entre ellos pues van a seguir creciendo.
Hacer un agujero con tijeras en el centro y pintarlos con aceite de oliva. Espolvorear con queso rallado.




Dejar fermentar 1/2 hora y meterlos a 180º de 15 a 20 min en el horno.



¿A qué os comeríais uno con olivada y unas rodajitas de tomate?

¿O quizás con unas onzas de chocolate para merendar?

lunes, 28 de abril de 2014

Pan Integral con Pipas de Girasol y Sésamo



Hacía mucho tiempo que no hacía pan casero y tenía muchas ganas de meterme en la cocina a amasar, ya os he contado otras veces lo que me relaja. En vacaciones se dispone de más tiempo y ganas de hacer cosas, así que allá me lancé a crear mi propio pan integral. Facilísimo y un éxito seguro.

El pan integral es mucho más saludable que el blanco y además su sabor es más intenso. Cuanto más blanco nos comemos el pan, más harina refinada lleva y en ese proceso de refinamiento se han quedado los nutrientes principales del trigo, alejándose el pan de su componente principal: el trigo, que a estas alturas del proceso brilla por su ausencia.

El pan integral, gracias a su fibra, ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre y además ayuda a que no se produzcan picos glucémicos.

Pero eso ya lo expliqué en “los beneficios de usar harina integral” así que dar un repasillo a aquella lección, que nos ponemos con las manos en la masa.

Ingredientes

-300 gr de harina integral de trigo ecológica.
-200 gr de harina de centeno.
-1 sobre de levadura de panadero.
-250 ml de agua tibia.
-2 cucharadas colmadas de pipas de girasol crudas.
-2 cucharadas colmadas de sésamo sin tostar.
-1 cucharada tamaño café de sal.

Elaboración

Poner la harina en un bol grande y añadirle la sal.

Disolver el sobre de levadura en el agua tibia. Dejar reposar 5 minutos.

Hacer un hueco en el centro de la harina y añadir el agua. Remover con cuchara de palo hasta que no puedas y pasar al mármol para amasar con cariño.

En principio, con estas medidas no nos tiene que pedir más harina la masa, pero si se te pega a las manos se le añade harina poco a poco y si queda una masa muy dura, añadir humedad.

Una vez conseguida la textura ideal para amasar sin problema trabajaremos la masa durante 5 minutos hasta que quede suave.




La dejaremos reposar un par de horas, mínimo, en un lugar cálido. Tapar con un trapo húmedo.

A las dos horas habrá crecido el doble, la volveremos a amasar y aprovecharemos para integrar las pipas en el amasado.

Dar forma al pan a nuestro gusto, yo le he dado forma de barra a falta de moldes.

Rebozar la barra en el sésamo, darle unos cortes a la masa y dejarla reposar dos horas más en la bandeja del horno.




Pasado este tiempo encenderemos el horno a 180º y cuando esté bien caliente introduciremos el pan.
Meter en el horno un recipiente con agua y mantenerlo durante la cocción del pan.

Sacar el pan cuando esté doradito.



Qué tierno y crujiente ha quedado.

miércoles, 23 de abril de 2014

Pan de la Diada de Sant Jordi



Hoy ha sido un día muy especial en mi comunidad, se celebra la diada de Sant Jordi y la ciudad se prepara para disfrutar del día de los enamorados en Catalunya. Los chicos nos regalan una rosa y las chicas lo celebramos regalando un libro.
Las librerías salen a la calle y las rosas se venden en puestos callejeros coloreando cada esquina del barrio con el rojo de la pasión.

Cada año es un día muy esperado pues es una auténtica fiesta popular. Y cada año me escapo a las famosa Ramblas a vivir el colorido y el ambiente festivo, a ver los autores firmando libros y a tomarme un té en la Plaza Real disfrutando del sol y ese olor a rosa y mar.

En las panaderías no faltan los pasteles con motivos florales ni los Sant Jordi de chocolate en los escaparates.  Tampoco falta el pan con las cuatro barras catalanas, la bandera de Catalunya en un pan de colores rojo y amarillo. Así que he pensado que este año no compro el pan y lo hago yo en casa en un periquete.

Y así ha sido, tal y como he llegado a casa me he lanzado a buscar harinas y demás ingredientes para confeccionar un pan de colores. Todo un reto pues no quiero utilizar colorantes que sean artificiales, así que pensando y pensando algo se me ha ocurrido.

Las barras rojas las haré con tomate y las barras amarillas las conseguiré con queso. A la hora de amasar no ha habido problema con el rojo pero lo que es el amarillo hasta que no le he añadido cúrcuma no he conseguido el color deseado.

He de reconocer que con la harina integral no han lucido bien los colores de la bandera, pero otro día añadiré más tomate frito a la masa roja y quedará el color más subido.


Ingredientes del Pan de la Diada de Sant Jordi

-300 gr de harina de trigo integral.
-200 gr de harina de espelta.
-1 sobre de levadura de panadero.
-1 cucharadita de sal marina.
-1 vaso de salsa de tomate frito.
-1/2 vaso de queso rallado.
-Cúrcuma.
-250 ml de agua tibia.

Elaboración del Pan de la Diada de Sant Jordi

Mezclar las dos harinas en un bol y añadir la sal y la levadura.
Echar el agua tibia y empezar a mover con cuchara de palo hasta que tengamos que amasar en la mesa con las manos.

Trabajar hasta conseguir una masa lisa y que no se pegue a las manos. Si es así le añadimos harina poco a poco, hasta conseguir la textura adecuada.

Tapar la masa con un trapo húmedo y dejar que doble su volumen en un lugar cálido de la casa y lejos de corrientes de aire.

Destapar la masa y hacer 2 partes. Una parte la mezclaremos con la salsa de tomate, que nos pedirá más harina. Y a la otra parte de la masa le pondremos el queso rallado y la cúrcuma hasta conseguir un color amarillo.




Una vez amasadas otra vez las dos masas haremos 5 bollitos amarillos y 4 rojos.
Cogeremos cada bollito y le daremos forma de barrita de pan  muy estrecha. Y las iremos colocando en la bandeja del horno según la disposición de las barras de la bandera.

Tapar y dejar reposar otra vez para que aumente otra vez su tamaño. Una hora más.



Destapar y se habrán juntado las barritas de colores formando un pan colorido. Meter en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos o hasta que lo veáis dorado.



A disfrutar de un rico y divertido pan, con un sabor ideal para acompañar un buen queso o paté.

jueves, 13 de marzo de 2014

Pizza de Espinacas a la Catalana




No podía estar ni un minuto más sin contaros lo rica que me ha quedado esta pizza, así que tal como nos la hemos ventilado en la cena me he sentado en el ordenador a explicaros la impresionante textura crujiente que he logrado con la mezcla de harinas. Agradecerle el truquito a  Regi de “Cocinando con Regi”, que tras compartir con nosotros su mezcla, me he dispuesto a imitarla. Y el resultado no os lo puedo hacer esperar, ¡¡¡riquísima!!!
Después me he pasado por “El picnic del Sr Lobo” y se me ha encendido la bombilla con una de sus fantásticas recetas, creando así esta cremosa pizza de espinacas.

Una pizza que no solo nos aporta la maravillosa fibra en su base, sino que nos seduce con unas espinacas cargadas de hierro, calcio, potasio y zinc.

Al llevar vitamina A o niacina, nos previene de enfermedades en los ojos, nos fortalece el sistema inmunitario y además tiene propiedades anticancerígenas.

Gracias al acido fólico o B9 que contiene es muy recomendable para embarazadas. También puede ayudar a prevenir la mala absorción de la vitamina B9 en personas alcohólicas y fumadoras.

Su elevado contenido en vitamina K nos beneficia en una correcta coagulación de la sangre. Beneficiosa también para el metabolismo de los huesos.

Y también nos encontramos con un antioxidante estrella y una fruta desecada que debéis introducir ya en vuestra dieta diaria, los arándanos rojos. A falta de pasas le he puesto arándanos y el resultado ha sido de 10.

Otro día os cuento más cosas de los arándanos, pero hoy no me demoro más en la demostración de esta pizza. ¡Vamos a ello!

Ingredientes de la Pizza de Espinacas a la Catalana



   
Para la masa

-400 gr de harina de trigo integral ecológica.
-100 gr de sémola de trigo.
-1 sobre de levadura de panadero.
-250 ml de agua tibia.
-Media cucharadita de sal marina.
-1 chorro de aceite de oliva virgen.

Para el relleno

-Un ramillete de espinacas frescas.
-Queso blanco de untar.
-Queso de rulo, de cabra.
-1 puñado de piñones.
-1 puñado de arándanos desecados o uvas pasas.
-1 tomate cherry para decorar.
-Un chorro de aceite de oliva virgen.
-Queso mozzarella rallado para espolvorear.

Una vez mezcladas  las harinas y los ingredientes secos, añadiremos el agua tibia y el aceite.
Amasaremos hasta integrar ingredientes.
Dejar reposar la masa tapada con un paño húmedo en un lugar cálido.



Una vez haya doblado su volumen, cortaremos con las manos la mitad de la masa y la estiraremos.

Pasar la masa a la bandeja de horno engrasada y untar a la base el queso blanco.




Lavar las espinacas escrupulosamente y cortarlas crudas encima de la pizza, repartirla.

Espolvorear los arándanos, los piñones y el queso rallado.

Repartir las rodajas de queso de rulo por la pizza.

Añadir un “rajolí” de aceite de oliva virgen.




Introducir en el horno caliente durante 15 min a 200ºC, o hasta que esté dorada.



¿Os imaginais como huele el resultado? Pues aún es más crujiente y cremosa de lo que aparenta.



jueves, 20 de febrero de 2014

Pizza Cuatro Gustos




Dicen que jamás te cansas de comer pizza casera y yo me lo creo pues además nunca te queda igual, diferente punto de fermentación, más o menos ingredientes dependiendo de lo que hay por la nevera, harinas o fermentos diferentes... pero lo que está claro es que si tú haces la masa nunca más compras una congelada o llamas a pizzas a domicilio.
Una compañera de trabajo argentina, Claudia, me enseñó la fórmula magistral y desde entonces, ya hace más de 5 años, casi todos los sábados es nuestra cena fija. Qué bien se les da a los argentinos la pizza y la pasta en general, tan bien como a los italianos.

Pero el verdadero origen de la pizza no está al otro lado del atlántico, sino que se remonta a 3000 años antes de Cristo, ¡sí, sí, no me he equivocado!, 30 siglos. Eran bollos planos aplastados que en latín eran llamados “pinsa” (de aplastar), y lo consumían pueblos mediterráneos como los egipcios, griegos y romanos.
Más tarde los egipcios descubrieron la levadura y empezaron a levantar esos bollos planos. Se consumían en los cumpleaños de los faraones con especias.
Y así pasaron los siglos hasta que los italianos y concretamente los napolitanos que en el siglo XVII empezaron a crear las pizzerías, se añade tomate y mozzarella.
Se horneaban y vendían por las calles de Nápoles  y los vendedores las llevaban en “stufas” o latas calientes en la cabeza. El origen del Telepizza también estaría aquí.

Descubrir el arte de amasar es abrir la puerta a un sinfín de posibilidades culinarias, pizzas de todo tipo, calzonne de diferentes rellenos, empanadas de sabores multiples y panes con variedad de harinas. Claudia me abrió una maravillosa puerta. 

Como no hago recetas con harinas refinadas os presento una pizza integral que gracias a su aporte de fibra no solo nos ayuda en la digestión  sino también hace que los índices glucémicos no suban tanto. Pero eso lo explique muy bien en "Beneficios de utilizar harina integral"y si quieres volverlo a ver clica aquí.
La pizza debe ir siempre acompañada de una ensalada, haremos trabajar menos al estomago y la digestión será más ligera.

¡Y ahora a amasar se ha dicho!


Ingredientes para la Masa de Pizza

-1/2 kg de harina de trigo integral.
-250 ml de agua filtrada tibia.
-1 cucharadita tamaño café de sal.
-1 sobre de levadura de panadero ecológica.
-2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen.

Elaboración de la Masa de Pizza



La medida de la levadura dependerá del fabricante y nos lo indica siempre en el sobre, pero ante la duda comprarla en la panadería y ellos os dirán para cuantos gramos es.

Diluir la levadura en el agua tibia. Taparla y dejarla reposar unos minutos hasta que salga una espuma en la superficie.
Poner en un bol grande el medio kilo de harina, añadir la cucharadita de café de sal y las cucharadas de aceite de oliva virgen.
Hacer un hueco en el centro donde iremos incorporando el agua, poco a poco. Moveremos la masa con cuchara de palo hasta que nos resulte difícil trabajar y tengamos que ayudarnos de las manos.

Amasaremos en una superficie unos minutos hasta que se integren los ingredientes y quede una masa fina. Poner en un bol grande y tapar con un paño húmedo. Poner en una zona cálida lejos de corrientes de aire. Si no tenemos zona cálida (cerca de una estufa, en el armario del termo…) calentaremos el  horno unos minutos a 50ºC y apagaremos para que se temple el horno. Meteremos dentro del horno apagado el bol tapado con el trapo para que la levadura haga su trabajo.

Al cabo de una hora, la masa habrá doblado su volumen. Cogeremos la mitad de la masa y la estiraremos. Si untamos el mármol y el rodillo con aceite nos resultará mucho más fácil.
Cada ¼ de kilo de harina da para una pizza grande de horno, con lo cual tendremos para hacer dos pizzas grandes.
Si solo vais a gastar una pizza se puede congelar la masa sobrante sin problema, descongelándola a temperatura ambiente el día que la necesitéis.

Forraremos la placa de horno con papel vegetal y si no tenemos la untaremos con aceite de oliva. Pondremos la masa de pizza estirada en la placa y la dejamos reposar tapada otros 20 min.

Ya podemos destapar y empezar a poner ingredientes.

PIZZA CUATRO GUSTOS

Llamo así a mi pizza pues si somos 4 en casa a cada uno nos gusta de una manera diferente. Así que hago una raya imaginaria y cada cuarto va al gusto de cada uno.

Ingredientes para la Pizza Cuatro Gustos

-Cuatro tomates maduros grandes y rallados.
-Un sobre de Mozzarella.
-1 cebolla grande cortada a aros.
-1 pimiento verde.
-1 pimiento rojo.
-1 alcachofa a láminas.
-6 champiñones laminados.
-Oliva negras de Aragón.
-50 gr. de Jamón en Dulce cortado a tijera.
-4 rodajas de queso de cabra de rulo.
-Unas alcaparras.
-Orégano al gusto.

Elaboración de la Pizza Cuatro Gustos

En mi casa solo nos une un gusto común en la pizza, el tomate. Así que si lo tenemos ya frito lo utilizamos, pero si no hay, rallamos los tomates y los repartimos en la superficie, a más tomate más jugosa queda.

Pochar un poco las verduras, por separado, en una sartén.

Y a crear:
Para Toni mucha cebolla con aceitunas, alcaparras  y champiñones. Queso de rulo y mozzarella.
Para Anaís solo jamón en dulce, mozzarella y queso de rulo.
Para Clara champiñones, pimiento rojo y verde, aceitunas y mucho queso.
Y para mí, mucha cebolla con aceitunas, alcaparras, pimientos, alcachofas y sólo queso de rulo.



Así, con los restos y la imaginación cada día te queda una pizza diferente pero con mucha gracia.
Meter en horno precalentado a 200ºC durante 15 o 20 min aproximadamente, según como os guste de crujiente.

Tal como salga del horno hay que espolvorear el orégano, queda más aromático al calor. Si lo hacemos antes, se quema.


Servir de inmediato y esperar a que se enfríe que a veces las prisas hacen que nos quememos el paladar. Jajaja.



miércoles, 12 de febrero de 2014

Pan de Pita




Hacía tiempo que no amasaba y la verdad es que me lo estaba pidiendo el cuerpo, ¡sí, he dicho eso!, me lo pedía el cuerpo y es que mientras me peleo con la harina y el agua, en un estira y afloja de tirones de masa y puños empujándo, yo desconecto y me relajo.

Como tengo los días contados para hacer una visita a Marruecos, voy a entrenar sabores de allí para que luego no me pillen por sorpresa. El pan pita o pan árabe es un pan que al no tener miga queda hueco por dentro y es ideal para rellenar, a modo de sándwich o bocadillo. Es un plato muy creativo pues jugamos mucho con los rellenos, de ensalada, de verduras, de pollo al curry…y va acompañado de salsas: de yogurt, salsa rosa…al gusto de cada casa.

En la receta os enseño también a hacer una salsa de yogurt que aprendí la semana pasada en el Taller de Alimentación Anticáncer de la Clínica Teknon donde además de explicarnos beneficios de los alimentos, los profesores de Salud y Nutrición de la Universitat Blanquerna nos enseñaron a cocinar unos platillos muy interesantes. La salsa de yogurt que os presento es una muestra de ello y poco a poco os seguiré mostrando alguna, pues eran todas la mar de ricas.

Siempre me enrollo tanto, ¡al lio que queda mucho por contar!

Ingredientes para unas 12 pitas

-450 gr de harina integral de trigo.
-15 gr de levadura fresca ecológica.
-225 ml de agua filtrada tibia.
-2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen.
-1 cucharadita de café de sal marina.

Elaboración del Pan de Pita

Primero, haremos una especie de masa madre desmenuzando la levadura con los 225 ml de agua tibia y añadiendo 150 gr de harina. Dejaremos reposar en un lugar cálido durante 20 min tapada con un paño húmedo.
Yo la he puesto cerquita de la calefacción para conseguir los 25º que necesita.

Una vez pasado ese tiempo, veremos como la masa ha engordado. Añadiremos la sal y la harina restante, incorporándola poco a poco a puñados. Mezclar bien y trabajarla durante al menos 10 min, hasta que quede consistente y lisa.

Formar una bola con la masa, untarla con aceite de oliva e introducirla en una fuente honda que taparemos con un paño húmedo. Dejaremos reposar una hora y media en un lugar templado.

Pasado ese tiempo habrá doblado su volumen.



Hacerla caer otra vez amasando con las manos.

Hacer un churro alargado con la masa.

Cortar los doce trozos iguales.

Redondear los trozos y poner los bollitos encima de una bandeja aplastándolos un poco con las manos.


Cubrirlas con un trapo seco y dejarlas reposar otros 10 min.

Es el momento de encender el horno con la bandeja dentro, a temperatura muy alta: 240 ºC.

Cuando la masa se haya hinchado, cogeremos cada porción y la estiraremos con el rodillo, dejando unos 5 mm de grosor, y haremos forma redonda, de pan pita.



Cuando el horno esté caliente, humedeceremos la bandeja de horno e introduciremos los panes que nos quepan. Cocer de 3 a 5min, retirar y meter al horno la siguiente tanda.

Poner los panes a enfriar tapados con un paño seco encima de la rejilla del horno.



Vamos a por el relleno de los panes.

Se pueden rellenar con diferentes ingredientes, yo suelo poner siempre los mismos: Verduras cortadas y salteadas en la sartén, como pimientos rojos y verdes, cebolla, calabacín…Pollo cortado a tiras y pasado por la plancha, para mi hija mayor; y lechuga cortada en juliana con tomate cortado a dados y queso fresco, para mí.



Y todo ello regado con una rica salsa rosa. Hoy con el de la lechuga me he currado una salsa de yogurt. Os la presento.

Ingredientes para la Salsa de Yogurt

-1 yogurt natural bio.
-2 cucharadas soperas de sésamo.
-1 pellizco de cúrcuma.

Elaboración de la Salsa de Yogurt

Tostar el sésamo en una sartén. Machacarlo en el mortero ligeramente y añadirlo a la salsa. Echar la cúrcuma y mover los ingredientes hasta que estén integrados.

Servimos en la mesa todo junto y cada uno va rellenado la pita a su antojo. Tendría que haber hecho una foto a las niñas para que hubieseis visto sus caras, como les ha gustado esta cena. Es una pena que la foto de las pitas rellenas no le hagan justicia, pero el sabor y la textura es inmejorable.


Hummmm, a degustar!!!