martes, 22 de abril de 2014

Buñuelos de Viento


Colgando este post se me estropeó el ordenador, hoy por fín lo he recuperado y aunque ya no estamos en Semana Santa pienso colgar esas recetas que se me quedaron en el tintero.


Hoy la receta no puede ser otra para dar la bienvenida a las esperadas vacaciones de Semana Santa, ¡santísimas me van a parecer tumbada en la playita toda la semana como una lagarta!

Además hoy a las 20 h recojo a mi peque en el aeropuerto que viene de vuelta de su intercambio en Holanda. Vendrá triste por dejar atrás una casa de tres plantas en un pueblo rodeado de naturaleza y tulipanes frente a un piso de 70 m rodeado de avenidas y una ruidosa rambla. Aunque aquí tenemos un sol radiante que allí no tienen y un mar calentito que tampoco, ea!!

Seguro que también viene muerta de hambre y si la espero con unos cuantos buñuelos en un “tuper” seguro que olvida lo que ha dejado atrás. Esta criatura en otra vida pasó hambre, solo piensa en comer.

Lo que más me gusta de Semana Santa son los platos de potaje, las natillas naturales, las rosquillas, las tortillas de espárragos, los buñuelos de viento, las ensaladillas de pimientos rojos escalivados y las torrijas de miel…ideal después de unos días de ayuno (que yo lo hago).

Hoy os cuelgo la receta de los buñuelos de viento y aunque debería haberlas colgado antes, a la vuelta de vacaciones os cuelgo el resto. Es que no tengo internet en Tarragona, pero si me hago con un ciber por la zona os las envío, lo prometo.

Ingredientes de los Buñuelos de Viento



-3 huevos ecológicos.
-1 yogurt natural ecológico y en este caso, casero.
-200 gr. de harina integral de trigo ecológica.
-2 cucharaditas de café de levadura química.
-1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra.
-1 pizca de sal.
-Ralladura de naranja.
-Azúcar glas integral de caña.
-Canela molida.
-Aceite de oliva virgen para freírlos.

Elaboración de los Buñuelos de Viento

Batimos los huevos y añadimos el yogurt natural.

Mezclamos con las varillas y añadimos la cucharada de aceite.

Agregamos la harina poco a poco y la vamos integrando junto con la ralladura de naranja con movimientos envolventes.

Añadir la sal y como me ha quedado la masa un poco espesa la he aclarado con un vasito pequeño de agua filtrada.
Supongo que es debido a la harina integral que absorbe más líquido que la refinada.



Dejar reposar la mezcla ½ hora, como mínimo.

Poner a calentar una sartén honda con aceite de oliva virgen que aguanta más las elevadas temperaturas.

Cuando esté caliente ir echando cucharaditas de masa y ya veréis cómo se hunden y al subir están bufados, gorditos y ellos solos se bastan para dar la vuelta de lo redondos que se ponen. Me encanta!!

Al sacarlos les está esperando una servilleta absorbente y los iremos rebozando en azúcar glas integral de caña y canela.


Me han salido unos 60 buñuelitos y creo que me acabo de zampar unos 30 mientras los hacía y los rebozaba en azúcar.



¡¡¡Están para comérselos todos!!!


Felices vacaciones de Semana Santa.



miércoles, 9 de abril de 2014

Hamburguesas de Quinoa y Trigo Sarraceno




Ya estamos con el reto de las hamburguesas vegetales y es que parece ser que mi ecoamiga y compi de trabajo Ana, ha llevado un pica-pica vegetariano al ambulatorio para celebrar su cumpleaños, pica-pica que yo me he perdido por mi despistada cabeza, por cierto.

Ayer nos fuimos a comprar nuestras harinas, cereales, granos y demás al Borne, pues ella tenía que preparar las hamburguesas. 
Me animé y compré los mismos ingredientes para hacerlas algún día de estos. Pero resulta que con el éxito que han tenido las hamburguesas de Ana, ésta me ha pedido que las haga y las cuelgue en el blog, así nuestras compis del ambul pueden ver como se elaboran. ¡Así que va por ellas!

Antes de empezar a elaborarlas os contaré las propiedades del trigo sarraceno pues de la quinoa ya os he hablado en otras ocasiones.

El Trigo Sarraceno al igual que la quinoa, está considerado como un pseudocereal, es decir, un grano con propiedades y nutrientes tan espectaculares que se le otorga el título de cereal, aunque no lo es.



Al igual que la quinoa, el trigo sarraceno es una fuente de hierro y vitamina B que nos ayuda a combatir la anemia y enfermedades cardiovasculares.

Es originario de Asia y se puede consumir en grano o en forma de harina para elaborar pan, pasteles y crepes.

Si lo utilizas en forma de harina yo te recomiendo mezclarla con la de trigo pues su sabor es muy intenso.

Gracias a un componente que lleva llamado Rutina, este trigo es muy conveniente en varices, hemorragias retínales y otros problemas circulatorios. Además tiene una función antiinflamatoria.
A nivel farmacéutico se aísla la Rutina para preparados circulatorios.

Rico en acido linoléico, oléico y palmítico. Ideal para combatir el colesterol y otras enfermedades cardiovasculares.

Además su cultivo favorece la producción apícola, ya que al no tolerar los químicos y con sus características biológicas, favorece que las abejas produzcan más miel.

Además se le considera el rey de la proteína vegetal, por su alto contenido en ella (proteína) y su gran facilidad de asimilación. Rico también en aminoácidos.

O sea, que no nos vamos a comer unas simples hamburguesas, sino unas completísimas hamburguesas.


Ingredientes de las Hamburguesas



-1 taza de Trigo Sarraceno.
-1 taza de Quinoa Roja.
-1 cebolla grande rallada.
-1 calabacín rallado.
-Pan rallado.
-1 huevo (yo no le he puesto pero Ana sí se lo pone)
-1 cucharadita de Cúrcuma.
-1 cucharadita de Pimienta Negra.
-1 cucharada sopera de miel ecológica o de azúcar integral.
-1 diente de ajo picadito.


Elaboración de las Hamburguesas

Hervir el trigo sarraceno y la quinoa juntos, unos 15 min aproximadamente.
Colarlo y ponerlo en un bol. Enfriar y reservar.

Sofreír la cebolla y el calabacín a fuego lento. Añadir la cucharada de miel y dejar caramelizar.



Mezclar el sofrito con el preparado del bol. Añadir el ajo.
Añadir las especias y ligar la masa con el pan rallado.
Dejar reposar la masa.


Hacer bolas de masa con ayuda de pan rallado y con ayuda del aro de montar ensaladas dar forma a las hamburguesas.
Calentar una sartén con una cucharada de aceite de oliva virgen y dorar las hamburguesas.




Servirlas con alguna mermelada original, es decir, de tomate, de pimiento…yo tenía una que me regalaron de limón al curry y le ha ido "al pelo".


¡Qué pena que mi peque esté de intercambio en Holanda pues se hubiese puesto las botas!. Se las tendré que preparar para la vuelta.

lunes, 7 de abril de 2014

Flan de Coco





Hoy traigo una receta facilita que ha encantado a toda la familia, o eso creo, pues han devorado el flan en un abrir y cerrar de ojos.
La pena es que ha salido un flan pequeño, justo para los cuatro y eso de que no sobrara nada ha desmoralizado a todos. Tendré que hacerlo muchas más veces para que se harten.

Estos días de atrás mi peque me pidió reducir el consumo de lácteos y huevos, me quedé un poco sorprendida, no sabía que estuviese investigando por su cuenta y que me pidiera tan pronto pasarse a una dieta estrictamente vegana. ¡Me cagué! Ahora que he empezado a familiarizarme 100% con este cambio de alimentación, me apetece no tener que pensar que aportes extras le puedo dar a una niña de 15 años que tiene hambre las 24 horas al día. Tendría que empaparme en los blogs veganos de mis conocidas para llenarle la barriga de proteínas saludables a esta adolescente hambrienta y en estado de crecimiento.

Por suerte le expliqué que los huevos que utilizamos en casa son huevos de los que le compramos a una pagesa de Tarragona donde sus gallinas viven felices mientras picotean por su huerto. Le conté que eran huevos del número 0, aunque la pagesa no se entretiene en marcarlos.

¿Y qué más números hay, mamá? ¿Qué significan esos números?
Le conté que es una numeración que nadie se mira pero indica la procedencia del huevo o su país de origen y la forma en que ha sido producido.

Resulta que en España se envasa la mayoría de huevos de la unión europea y el 90% de estas gallinas están criadas de forma intensiva, viviendo en condiciones artificiales y enjauladas, padeciendo enfermedades y sufrimiento, según  un estudio de la ONG Compasion in World Farming, frente a la Organización Interprofesional del huevo y sus productos que dice que el espacio que se les da es más que suficiente.

Los huevos contienen ese código impreso y el primer dígito, anterior al país de procedencia, es decir ES de España, nos indica la forma en que ha sido criada esta gallina.
Un huevo cuyo código empieza por 3 será una gallina criada en jaula, en un espacio inferior a un papel tamaño A4, sin espacio para moverse y en unas condiciones más que reprochables.
Un huevo con un código que empieza por 2, corresponde a aves que viven en naves cerradas toda su vida sin posibilidad de salir al sol. 12 gallinas por m2, una densidad muy alta, qué triste!
Un huevo con un código 1, puede estar en naves como los anteriores pero tienen acceso a corrales al aire libre.
Y por fin, los de nuestra pagesa, un huevo con código 0 es un huevo ecológico, que vive como el anterior pero su alimentación es absolutamente ecológica y se le restringen los antibióticos.

Después de explicarle la procedencia de los huevos de nuestro hogar, huevos de gallinas felices que picotean por el campo, la niña se ha quedado un poco más tranquila pero me pidió bajarle el número de huevos semanales, con lo cual tendré que informarme más y prepararme para la próxima envestida.

¡Yo con 15 años solo pensaba en salir!


Ingredientes del Flan de Coco



-3 huevos ecológicos, número 0.
-100 gr de coco rallado.
-1/2 l de leche vegetal, en mi caso utilicé de arroz.
-100 gr de azúcar integral de caña.


Elaboración del Flan de Coco

Batir los huevos enérgicamente y añadir la leche junto al coco rallado.

En una sartén u olla preparar un caramelo líquido con unos 100 gr de azúcar y unas seis cucharadas de agua.

Verterlo en el molde o moldes que vayamos a utilizar.

Encender el horno y colocar la mezcla del futuro flan en un molde, en mi caso es un molde alargado, de los de plum cake pequeño.

Meter en el horno  a 180º al baño maria y dejarlo hasta que esté cuajado. Meter un palillo y cuando salga seco ya está listo.



Dejar enfriar, desmoldar y decorar al gusto.




¡Está de rechupete y las pirañas no nos van a dejar ni repetir!

jueves, 3 de abril de 2014

Croquetas de Champiñones con Manzana




Mi hija pequeña llevaba varios días pidiéndome unas croquetas vegetarianas, insistía que llevaba mucho tiempo sin comer croquetas, así que he tenido que improvisar unas para que me deje tranquila y la verdad es que he quedado muy contenta con el resultado y Clarita mucho más. Además ha sido ella la que me ha dicho ¿porqué no le rallas una manzana? Y sin pensármelo ni un minuto le he hecho caso quedando un resultado realmente bueno y original. Al sabor peculiar a “campo” del champiñón, el dulzor de la manzana le ha ido al pelo. ¡Una boda muy acertada la verdad!

A principios de semana hice la salsa de champiñones para la pasta y quedó un plato tan rico que me he basado en él para hacer estas croquetas.

No os voy a volver a hablar de las propiedades de los champiñones así que si queréis recordarlos volver a leeros la receta de los saquitos de trufa…y hablando de trufa, he añadido a esta receta una cucharadita de extracto de trufa en aceite y le ha dado un toque más que espectacular y acertado.

Y sin más dilaciones pasemos a la acción.

Ingredientes para las Croquetas



-6 o 7 champiñones.
-1 cebolla rallada.
-1 vasito de vino blanco (opcional).
-1 manzana rallada.
-Pimienta negra molida.
-Pellizco de nuez moscada.
-3  cucharadas colmadas de harina de trigo integral y ecológica.
-1/2 litro, o lo que admita, de leche vegetal o la que utilicéis.
-Sal marina.
-Pan rallado para rebozar.
-1 huevo para rebozar.
-Aceite de oliva virgen.


Elaboración de las Croquetas

En una sartén grande echar un buen chorro de aceite de oliva y sofreír la cebolla rallada. Una vez dorada, añadir los champiñones cortados muy chiquititos. Salpimentar.

Cuando estén rehogados añadir un vasito de vino blanco y al evaporar echar las tres cucharadas de harina.



Sofreír la harina para que sepan mejor las croquetas.

Es el momento de utilizar las varillas de batir e iremos incorporando la leche natural creando una bechamel espesa.
Cuando esté casi ligada añadiremos la nuez moscada y la manzana rallada.



Seguir cociendo la masa hasta que se despegue ligada de la sartén. Rectificar de sal.

Colocar la masa en una bandeja plana y dejar reposar unas horas.

¿Alguien ha pellizcado la masa?



Pasado este tiempo iremos cogiendo cucharadas de masa que daremos forma pasándola por huevo batido y pan rallado.

Freír en abundante aceite caliente y si es de oliva mucho mejor ya que a temperaturas altas no elimina tantas toxinas como el resto de aceites vegetales.


Y ya podéis empezar a comer y rapidito que se las comen en un abrir y cerrar de ojos.

miércoles, 2 de abril de 2014

Sartén de Habas Tiernas con Espárragos



Todavía es temporada de habas tiernas y ya empezamos también a encontrar los espárragos trigueros en la verdulería, es buen momento para hacer un maridaje perfecto.

Hacía tiempo que quería probar a hacer el plato de hoy, pues es un plato de los que hacían las abuelas y no nos venían de gusto nunca. Pero me debo estar haciendo mayor pues me empiezan a apetecer platos así, con sus huevos escalfados y sus picadas de almendra con pimentón y vino casero.
Platos de antaño que no debemos dejar morir en el olvido por culpa de la vida rápida y el mal comer o “fast food”, platos que al comer nos trasladan a una infancia olvidada al calor del brasero haciendo los deberes en una mesa camilla, platos que huelen a tiempos felices y tardes pelando habas junto a tu madre…ella siempre comprobando que no se quedara ningún grano agazapado entre la montaña de vainas.

¡Vamos que este plato nos sabe bueno a la fuerza!

Además son platos con una materia prima sana y con aportes interesantes. Por un lado las habas tiernas con un alto poder proteico que ayuda a mantener los músculos en perfectas condiciones y con pocas calorías, comida ideal de deportistas. Contienen vitamina B1, Niacina o B3, minerales como el fósforo, magnesio, hierro, calcio y cobre.
¡Ojo, si tienes ácido úrico! pues no son muy recomendables, por lo demás son muy interesantes para personas de todas las edades.

Por otro lado, tenemos a los espárragos, protagonistas de la primavera y considerados durante siglos como afrodisíacos. Por su efecto diurético, son un buen remedio para el reuma  y la artritis.
Contienen tanta fibra que ayudan al estreñimiento y sus hidratos de carbono son perfectos para los diabéticos y tonifican también el hígado.
Tienen un alto contenido en hierro y ácido fólico así como otros minerales como el magnesio, potasio y zinc.

¡Vamos que no hay excusa para comerse un buen plato!  ¡A cocinar!


Ingredientes para la Sartén de Habas Tiernas con Espárragos



-1 kg de habas tiernas con su vaina.
-1 manojo de espárragos, si son trigueros, mejor.
-1 cebolleta tierna rallada.
-2 dientes de ajo enteros.
-1 tomate rojo.
-1 hoja de laurel.
-1 cucharadita de pimentón de la Vera.
-1 cucharadita de cúrcuma.
-1 pellizco de pimienta.
-4 o 5 almendras picadas o machacadas en el mortero.
-Semillas de sésamo crudas.
-Sal marina al gusto.
-Aceite de oliva virgen extra.
-1 huevo por comensal (opcional).


Elaboración de la Sartén de Habas Tiernas con Espárragos

Lo primero será ponerse manos a la obra y desenvainar las habas, podemos tirar de familia: tus hijas, la abuela, tu marido….pero siempre acabarás tú sola.

En una sartén pondremos aceite y sofreiremos la cebolla rallada. Añadiremos los dientes de ajo, las hojas de laurel y a continuación el tomate rallado. Sofreiremos.

Añadiremos las especias y a continuación macharemos las almendras junto al sésamo en el mortero. Añadirlas junto al vasito de vino blanco.
Dejar evaporar el vino y añadir las habas peladas y los espárragos cortados a trocitos.



Cubrir con agua filtrada y dejar 20 minutos cocer a fuego lento.



Transcurrido ese tiempo y opcionálmente cuajaremos un huevo por comensal en el mismo guiso. A mí personalmente me encanta y se asemeja más al plato de la abuela.




Pues nada, juzgad vosotros mismos que en un plís plas la hemos vuelto a liar.

martes, 1 de abril de 2014

Saquitos rellenos de Trufa con Salsa de Champiñones



Estos días atrás compré en un super, que de vez en cuando traen “delicatessen”, unos saquitos de pasta fresca rellenos de trufa. Como iba a estar unos días liada e iba a disponer de poco tiempo para cocinar, pensé que estos saquitos serían de rápida elaboración y me sacarían de un apuro.

Efectivamente ese día llegó, tenía poco tiempo para preparar la comida y los saquitos salieron de la nevera como agua de mayo. Pero unos saquitos rellenos de trufa no debían ser bañados en una salsa cualquiera, merecían tener una salsa que los hiciese justicia.

Las salsas de tomate natural son lo que más le gusta a las niñas, las salsas de queso azul también, pero porque no investigar, arriesgar y apostar por una salsa de champiñones. Hace tiempo que quiero probarlo y eso se hará en un periquete.

Además los champiñones aportaran al plato una proteína que solo los hongos tienen: la ergothioneina, un antioxidante sin par que ofrece protección celular dentro del cuerpo humano. 
Y esta proteína no disminuye al ser cocinada, según un estudio que se hizo sobre los champis un experto en ciencias alimentarias, Joy Dubost.

El champiñón está catalogado como el alimento con más antioxidantes que hay, desbancando al germen de trigo. Considerado un alimento anticancerígeno con un alto contenido en minerales como el selenio y el potasio, ayudando así a la regulación de la hipertensión.

Por su bajo contenido en grasas, hipocalórico y de fácil digestión es ideal para combatir el sobrepeso y el colesterol.

Gran fortalecedor del sistema inmunológico según un estudio de la revista Journal of Nutrition.

Creo que son suficientes razones para incluirlo en nuestra dieta habitual pues disponemos de ellos todo el año. Así que vamos para la cocina que hay poco tiempo y yo me enrollo mucho.


Ingredientes




-1 paquete de pasta fresca (saquitos rellenos de trufa).
-1 cebolla rallada.
-200 gr de champiñones.
-1 vasín de vino blanco (opcional).
-2 cucharadas de aceite de oliva virgen.
-1 bote de crema de leche vegetal.
-Sal marina.
-Pimienta negra molida.


Elaboración


En una sartén ponemos las cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla hasta que quede bien doradita.

Una vez dorada añadimos los champiñones que habremos lavado y cortado, bien picadito. Sofreír un poquito y salpimentar.




Añadir el vino y dejarlo evaporar. Es opcional pero le da muy buen gusto al sofrito.
Añadir la crema de leche de soja y ligar la salsa.




Es el momento de hervir la pasta en abundante agua hirviendo, agua filtrada sin cloro ni metales. Agua salada con una sal natural marina y un chorrito de aceite de oliva virgen.

Una vez hervida, colar la pasta y servirla bañada en esta salsa tan exquisita que ha quedado.





Os va a encantar y se ha hecho en un plís plas. 

¿Cual patata preferirías comer tú?

Nuestras amigas de Tres Arándanos nos propusieron entrar en un juego muy divertido para celebrar la fiesta del día de la Tierra el próximo 22 de abril, hacer un post ecológico que guste y sorprenda, es la primera vez que entro en un juego de este tipo pero estoy más que encantada, ¡aquí va el mio!

Somos #BlogsVerdes


Hoy mi amiga Clara me ha enseñado un vídeo que me ha dejado boquiabierta, que me ha afirmado en mi convicción de comprar todos los productos que pueda encontrar ecológicos, serán más caros pero merece la pena no jugarse la salud de nuestra familia. Y recuperaremos sabores de frutas y verduras que habíamos perdido hace tiempo, no renunciemos a ello.

¿Como una niña tan pequeña nos puede hacer entender a su manera, con un simple experimento escolar y con sus palabras, porque debemos comer alimentos no solo orgánicos, sino también ecológicos?

Esta preciosa niña nos incita a hacer una reflexión que sin duda no dejará impasible a nadie. No nos quedemos de manos cruzadas y permitamos que nos envenenen con consentimiento. Digamos: ¡¡¡NO!!! y busquemos productos naturales, ecológicos y de proximidad que nos ayuden a llevar una dieta más saludable y sostenible. 
¡Qué se coman ellos sus pesticidas y sus plaguicidas! que nosotros hemos abierto los ojos y sino esta niña nos los acabará de abrir.

¡Juzgad vosotros mismos, amigos, y ya me contaréis cual patata preferís comer!