jueves, 26 de junio de 2014

Tarta de Coco y Zanahoria


Tenía muchas ganas de hacer esta tarta, es una tarta que alguna vez le había preparado la abuelita Luisa a mis hijas, su bisabuela paterna.  Una sevillana graciosa y con carácter que nos ha dejado un maravilloso legado culinario.  En algún cumpleaños de Anaís se presentó con esta jugosísima tarta y no dejábamos ni las migas. Ella en vez de bizcocho utilizaba bollos de leche o bizcochos de soletilla y le quedaba buenísima.

Yo la receta exacta de la abuelita Luisa no la guardé, pero en un blog la he encontrado y es la misma tarta. Efectivamente, después del resultado, el sabor y la textura es la misma. El blog que me ha dado la pista de la receta es http://muchodulceypocosalado.blogspot.com.es/
Es una copia de su receta aunque he cambiado la harina y el azúcar que en mi caso es integral y algún detalle que va surgiendo en el momento de la elaboración, pero el resto es idéntico. ¡Gracias Conchi por ello!

Es increíble la jugosidad que se consigue con la zanahoria, contrarrestando con la textura del coco. Casan a la perfección los dos ingredientes.

La zanahoria es una hortaliza muy adecuada en verano para aportarnos esos betacarótenos tan necesarios para la piel. 
Es un limpiador hepático, lucha contra la bronquitis e incrementa el sistema inmunológico.
Es un vegetal ideal para preparar mascarillas caseras, favorece la eliminación de manchas en la piel. Muy útil en casos de acné.
Por su contenido en hierro y cobre favorece la formación de glóbulos rojos, previniendo así la anemia, la arteriosclerosis y la bajada de defensas.
Gran aliada de la vista previniendo cataratas.
Regula trastornos digestivos como la diarrea y el estreñimiento.
Y protege al organismo de los radicales libres y del envejecimiento prematuro gracias a su potencial en antioxidantes.
Destacada en minerales como el Sodio, hierro, Potasio, fósforo y otras vitaminas como la B, C, D, E y ácido fólico.

Dicho esto paso a mostraros el pastel.

Ingredientes de la Tarta de Coco y Zanahoria

Hay que hacer 2 bizcochos, os doy la receta para uno.



-2 huevos ecológicos.
-50 gr de azúcar integral de caña.
-50 gr de harina integral de trigo.
-1 pellizco de sal
-1 cucharadita de levadura.
-Ralladura de una naranja.

Para el relleno:


-1 kg de zanahorias
-300 gr de azúcar integral de caña
-100 gr de coco rallado
-El zumo de una naranja.

Para decorar:
-Chocolate negro fundido.
-Coco rallado.

Elaboración de la Tarta de Coco y Zanahoria

Comenzaremos con el relleno para que se vaya enfriando mientras hacemos los bizcochos.
Picar las zanahorias y echarlas en una olla cubiertas de agua y el zumo de naranja.


Ponerlas a hervir hasta que estén tiernas.  A media cocción añadir el azúcar.
Colar el caldo y reservarlo.
En un bol trituraremos las zanahorias, parte del agua de cocción y el coco rallado. Ha de quedar una pasta consistente pero jugosa. Dejar enfriar para poder rellenar.

Para el bizcocho batiremo los ingredientes y lo meteremos en el horno en dos veces. Yo he batido todo junto, es decir, 4 huevos y todos los ingredientes dobles.  Y en el primer bizcocho he puesto más masa para que me quede más alto y poderlo partir por la mitad.
Horno a 190º durante 20 minutos por cada bizcocho.



Fundir el chocolate. He aprovechado un poquito de almibar para aclararlo.

Para montar la tarta tendremos 3 planchas de bizcocho ya frío (recordad que el más gordito hay que cortarlo por la mitad), relleno de zanahoria y coco que pondremos entre capa y capa.
Cada vez que pongamos una base de bizcocho la pintaremos con el almíbar sobrante de la cocción.
Terminar con el relleno de zanahoria en la superficie y el chocolate fundido por encima de la tarta.



Espolvorear con coco rallado generosamente y por los lados también.

1 hora mínimo de nevera, pero cuanto más tiempo pasa en la nevera más rico y jugoso está.




No  perdáis recetas así, son de nuestras abuelas  y las debemos mantener en nuestras cocinas para que así algún día nuestros hijos y nietos al cocinarla, también nos recuperen en un olor, un sabor y un recuerdo entrañable, como hoy estamos haciendo contigo...abuelita Luisa.

jueves, 19 de junio de 2014

Bizcocho de Castañas y Naranja




Después de varios días alejada de la cocina, hoy he entrado a prepararles un bizcocho para que dejen de bajar a la panadería a buscar esas cañas de chocolate que me da "grima" verlas, tres a un euro y medio.
¿Cómo pueden ser tan económicas con harinas y productos “naturales”?; pues imposible, ¿no?
Así que antes de que lo hagan, me he dispuesto a prepararles un bizcocho con mis harinas no refinadas y mis grasas más saludables.

He aprovechado para variar un poco las harinas, haciendo un bizcocho algo diferente y utilizando las harinas que voy adquiriendo. Cada vez que voy a la tienda de harinas, granos y legumbres, vengo con alimentos nuevos.
Es una tienda en el Born de Barcelona que invita a comprar e innovar. Tiene harinas de todo tipo de cereales y además son integrales y ecológicas. Así,se obtienen buenos resultados en la cocina. Hoy he aprovechado la harina de castañas que compré y la he mezclado con harina de espelta. El resultado no ha podido ser más esponjoso y las frutas han ayudado mucho.

La castaña  por su composición está más cerca de un cereal que de un fruto seco, y de los frutos secos es el que menos calorías tiene. Otros valores nutricionales a destacar de las castañas son su contenido en fibra, su aporte en minerales como el potasio, el hierro y el calcio, y de vitaminas C y E, además son bajas en sodio. La castaña es un fruto muy interesante y adecuado para casi todo tipo de dietas.

La espelta es un trigo antiguo ideal para cultivos ecológicos. Nutricionalmente es un cereal rico en proteínas con 8 aminoácidos esenciales, minerales como el fósforo, hierro y magnesio; y vitaminas del grupo B, vitamina E y Betacarótenos.

Y dicho esto nos centramos en el bizcocho.


Ingredientes del Bizcocho de Castaña y Naranja

-3 huevos ecológicos.
-1 vaso de leche de arroz.
-150 gr de harina de castaña.
-100 gr de harina de espelta.
-200 gr de azúcar integral de caña.
-200 gr de aceite de girasol.
-1 sobre de levadura.
-1 naranja entera.
-1 plátano maduro y chafado.
-Un puñado de almendras troceadas.
-Azúcar integral glas para decorar.



Elaboración del Bizcocho de Castañas y Naranja


Mezclaremos bien todos los ingredientes.
Yo he utilizado la batidora porque la naranja la he cortado entera, con piel incluida y con la batidora se confundirá con los ingredientes y le dará un rico aroma.

Engrasar un molde de bizcocho con aceite de oliva virgen y harina para que no se pegue nada.

Verter la mezcla y espolvorear la superficie con almendra picada cruda.

Meter en el horno precalentado a 200 gr durante 30 o 35 min, aproximadamente.
No abrir jamás el horno mientras se está cociendo el bizcocho ya que dejaría de subir.

Una vez pasado este tiempo abriremos y pincharemos con un palillo y si sale seco, ya podemos desmoldar y enfriar.

Espolvorear azúcar integral glas para decorar.



Qué esponjoso y rico ha quedado con esta variedad de harinas, acompañadas de la jugosidad y frescura de la naranja y el aroma del plátano y la castaña. Se debería llamar Bicocho tutti fruti.


¡No os lo perdáis!

martes, 3 de junio de 2014

Lasaña de Espinacas y Calabaza



Es una suerte llegar a casa después de un día intenso de intensas actividades cotidianas, cansada y pensando como hacer una comida rápida para todos. Llegar y toparte en la entrada de casa con un aroma a comida casera. Abrir la puerta y confirmar que es en tu casa.
Es maravilloso entrar e ir a la cocina tras el rastro del magnífico aroma y visualizar en el horno, gratinándose, una tremenda lasaña. Ver la sonrisa de tu pareja ante tu sorpresa. Sin palabras. Me lo he comido a besos…se los merecía y se los ha ganado a pulso.

Además,  me ha sorprendido comprobar cómo mis nuevas pautas alimenticias y estilos de cocinar también están haciendo mella en casa, en mi marido y mis hijas. 
Ha preparado una lasaña de verduras utilizando las especias que más me gustan. Impresionante. Y encima al servirla a la mesa y cortar, me ha dejado boquiabierta esa jugosidad y ese juego de color entre el naranja de la calabaza y el verde de las espinacas. Impresionante, otra vez! Otro pedazo de achuchón!!

También ellos nos pueden conquistar por el estómago y a mí me ha dejado más que enamorada. Ainnnsssss!!




Hay que aprovechar las espinacas, mi eco-pagés dice que se acaba la temporada. La calabaza también es un vegetal de invierno, hay que darle las últimas salidas para dar paso a los vegetales y frutas de primavera/verano.

No sé si os conté que en una de las charlas de Biocultura, una ponente llamada Silvia Membribe nos contó,entre otras cosas, que debemos consumir cada verdura en su estación pues en cada estación tenemos necesidades diferentes.

Así la primavera da verduras de hojas verdes que suben altas en busca del esperado sol después del descanso invernal. Epoca de crecimiento de las plantas, momento para germinar y plantar.
El verano nos invade a frutas para hidratarnos y remineralizarnos, frutas de las que hay que aprovechar su energía, captada por el mimo que les ofreció el sol. Hay que comer mucha fruta en verano.
En otoño priman las verduras de tierra. El sol se aleja y la energía se recoge en la tierra dando paso a las verduras de formas redondeadas como la col, coliflor y demás. Hay más alimentos de raíz (rábanos, tubérculos, cebollas tiernas, zanahorias…) pues el intestino necesita este tipo de alimentación en este momento del año.
Que comer frutas tropicales en invierno (como por ejemplo, la piña) nos enfrían el organismo alterándolo y estresándolo, abriendo la puerta a enfriamientos y constipados. 

Que bien hablaba y que bien lo explicaba ella, dando tanto sentido a lo que decía, y es que en verdad todos coinciden e insisten en que las verduras y las frutas, de temporada y de proximidad. ¡Y no hay más!

Ingredientes de la Lasaña de Espinacas y Calabaza

-1 manojo de Espinacas.
-1/2 calabaza.
-Placas de lasaña.
-1/2 litro de salsa bechamel.
-Queso rallado.
-Queso azul tipo Gorgonzola.
-2 ajos.
-1 puñado de piñones.
-Aceite de oliva virgen.
-Sal marina.
-Cúrcuma.
-Pimienta negra molida.
-Comino molido.

Elaboración de la Lasaña de Espinacas y Calabaza

Sofreír unos ajos en una sartén con aceite de oliva virgen, añadir los piñones y a continuación las espinacas, lavadas y cortadas previamente. Cocinar unos minutos, añadir el queso azul, la cúrcuma y reservar.

En un cazo habremos hervido unos minutos la calabaza.
La chafamos con un tenedor, salpimentamos, añadimos el comino y reservamos.

Hacer la salsa bechamel, no repito los pasos pues ya os lo he contado en otras ocasiones.

Cocer las placas de lasaña 12 minutos aproximadamente o seguir los consejos del fabricante.

Montar la lasaña engrasando una bandeja de horno y alternar capas con las placas, el puré de calabaza, las espinacas y la bechamel. Queda más jugosa (que me lo ha dicho mi chico) si a las espinacas le añadimos unas cucharadas de salsa bechamel.

Acabar con la capa de bechamel generosa, espolvorear con queso rallado y gratinar en el horno a 180º hasta que esté tostadita por arriba.


Buenísisisisima!!!!



miércoles, 28 de mayo de 2014

Beneficiosos Germinados



Hoy voy a contaros una historia que empezó en el pasado Biocultura en Barcelona.

Acabábamos de asistir a una charla de alimentación donde nos habían puesto al día sobre los beneficios de comer germinados, de lo ricos y saludables que eran para toda la familia. Donde nos habían dicho que la primavera era la época ideal de estos brotes, que es el momento justo de germinar pues es cuando la naturaleza renace y despierta del frío y árido invierno.
Los brotes asoman con toda su fuerza, vitalidad y propiedades beneficiosas.

Nos contaron que los brotes y germinados multiplican por 4 los efectos de los vegetales que germinamos y vimos el potencial alimenticio que se nos presentaban. Por ejemplo, unos brotes de brócoli multiplican por cuatro los efectos beneficiosos, preventivos y antitumorales de la planta.

Así fue como paseando entre los pasillos, encontramos el stand de una familia vasca que vendía las semillas para germinar y los botes donde germinar. Me parecieron un poco caros los germinadores, unos 15 euros euros para ser un bote de cristal normalito con ranuras en la tapadera.

Cuando nos dio a probar una tostada de queso untado con unos germinados de ajo por encima descubrimos un mundo nuevo ante nosotras, estaba delicioso ese sabor picante que le daba a la tostada, ¡y el resultado era tan bonito!

No nos lo pensamos más y compramos germinados de ajo, de brócoli y de rábano. Ya estudiaríamos la manera de hacerlos germinar.

Y fue llegar a casa y encenderse la bombilla. En un bote de cristal vacío, con una gasa haciendo de tapadera y una goma para sujetar la gasa. Todo un acierto. Días después descubrí que más gente lo hacía así y que mi invento ya estaba más que inventado.




En un bote de cristal pones en remojo las semillas durante 4 horas mínimo. Después quitas el agua y tapas el bote con la gasa y la goma. El bote ha de guardarse en un armario, más o menos ventilado, en posición semitumbada. Y a esperar.


Cada día remojas las semillas un poco y lo vacías de agua antes de volverlo a guardar.


Para germinar los rabanitos utilicé un salero gigante que tenía por casa, como se aprecia en la foto.




En tan solo 4 días (dependiendo de la semilla, cada una tiene su proceso) los botes de germinados que hicimos ya estaban listos para consumir y se beneficiaron de ello nuestros bocatas matutinos y nuestras ensaladas, principalmente. 

Aguantan toda la semana en la nevera y puedes utilizar el mismo tarro de cristal con la tapadera original para guardarlos.




Riquísimos y buenísimos, con una sinfín de beneficios, ricos en minerales y vitaminas, fáciles de digerir y fáciles de hacer. Aquí los acompañé con unas tostaditas de hummus.



Si queréis un informe nutricional más completo clicad aquí.


Animaros y hacedlos en casa, ¡os van a encantar!

viernes, 23 de mayo de 2014

Galletas de Almendra y Coco



Hoy estoy feliz, hoy vienen a comer dos buenos amigos: Mohamed y Hakima.
Hace tan solo tres meses estábamos los cuatro viajando por Marruecos en un coche alquilado y visitando un país que me pareció bonito, cálido, acogedor, barato, hospitalario, auténtico y generoso.
Un país donde gracias a ellos pude vivir en primera persona sus costumbres y su maravillosa gastronomía. Nunca me cansaré de agradecerles los días tan felices que pasamos allí.

Los días que pasamos en su bonita casa de Casablanca ella no dejó de asombrarme y deleitarme con sus platos exóticos y sus postres maravillosos. Sobre todo me sorprendieron las diferentes galletas con las que nos obsequiaba en el momento del té, ese ritual marroquí, y las hacía ella.

Así que yo no quiero ser menos y quiero hacerle unas galletas que les sorprendan y que les gusten. Ellos utilizan mucho la almendra y la miel, así que buscando entre mis archivos encontré esta receta tan facilonga.

Las he hecho rápido y han quedado de verdadero escándalo. Hakima me ha pedido la receta y hemos quedado que un día vendrá a casa a cocinar sus dulces ricos para que yo aprenda.

Se las he servido en un plato de cerámica que compré estando con ellos en Marruecos en un pueblo costero llamado Safi y les ha parecido todo un detalle.
¿A qué es bonito?

Me encanta la repostería casera, sin conservantes ni colorantes, con harinas sanas y sin refinados. Ideales para acompañar un té o para que los niños dejen para siempre de lado la bollería industrial.
Está en nuestras manos y es responsabilidad nuestra educarlos en salud y alimentación responsable, así les estamos asegurando una calidad de vida sana en el futuro. 

¡A por ello que va por ellos!


Ingredientes de las Galletas de Almendra y Coco

-2 huevos ecológicos.
-1 taza de harina de trigo integral ecológica.
-1 taza de coco rallado.
-1 taza de almendra molida.
-Ralladura de un limón.
-1 cucharada de levadura química.
-3/4 de taza de azúcar integral de caña.
-1 cucharada colmada de Miel ecológica.


Elaboración de las Galletas de Almendra y Coco

Mezclar los ingredientes secos  en un bol.
Hacer hueco en el centro y añadir los dos huevos.
Trabajar con cuchara de madera hasta que debamos amasar con las manos.



No olvidar la miel ni la ralladura de limón.

Una vez integrados todos los ingredientes envolver en papel film y dejar reposar en la nevera como mínimo una hora.

Pasado ese tiempo estiraremos la masa y con un molde de galletas o con un vaso de cortado, iremos cortando la masa.

Mientras se precalienta el horno forraremos la placa con papel especial e iremos colocando las galletas encima.



Se pueden pintar las galletas con aceite de oliva virgen o con un huevo.

Meter en el horno a 180º entre 5 y 10 minutos.

Sacar y decorar al gusto o simplemente espolvorear azúcar glas y mermelada.




Aguantan toda la semana en una lata de galletas así que animaros que haréis feliz a más de uno en casa.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Cuscús con Xamfaina



Es la receta complementaria del viernes pasado, la que acompañaba a los panecillos de patata. Es que hacer dos entradas en un día es la mar de complicado. Cocina, fotografía, documenta, redacta, que no se cuelgue el servidor, que no se cuelgue blogger al subir las fotos, que no se cierre por las buenas el ordenador, vamos que casi es un milagro cuando sale todo a la primera. Así que cuando consigues darle, después de una tarde de penurias informáticas, a la pestaña "Publicar", has culminado todo un éxito.

La sanfaina, xamfaina, samfaina, mullador, prebereta o tomacat es una salsa típica de Catalunya, de origen mediterraneo, es una mezcla de verduras con tomate. Casi siempre lleva  pimiento, cebolla y berenjena pero también se le suelen añadir otras verduras como calabaza, patata o calabacín.
En el resto del país tiene también sus hermanos, como el pisto manchego, el mullador valenciano, la fritada murciana, la fritada riojana, el pisto de Pela, la alboronía andaluza…y tantos otros que seguro me estoy dejando.
Según la Enciclopedia Catalana, el nombre de xamfaina se encuentra escrito por primera vez en el 1890 y proviene del anterior samfònia, y éste del latín symphöniia que quiere decir sinfonía.
¡Qué acertado! es una sinfonía de color, sin duda, un plato rico que acompaña cualquier otro o se sirve solo sin más.

Un plato saludable sin más, cargado de antioxidantes,  gracias a su componente estrella: el tomate. Ello nos puede prevenir de los infartos y del cáncer, es el principal responsable con sus propiedades medicinales.

Buen aliado de la vista y bueno en las afecciones bucales y de garganta.  Estimulante del apetito, ligeramente laxante y de muy fácil digestión. Desintoxicante y remineralizante, excelente para eliminar el ácido úrico y para combatir el colesterol.

Fuente de vitamina C, A y K y de las del grupo B. Minerales como Fósforo, Hierro, Magnesio, calcio, zinc, potasio y sodio.

Ya me he quedado tranquila,  dicho esto os cuento como elaborar la receta.

Ingredientes del Cuscús con Samfaina



-4 tomates maduros rallados.
-4 ajos tiernos.
-1 cebolla rallada.
-6 espárragos verdes.
-1/4 calabaza.
-1 pimiento rojo.
-1 zanahoria.
-1 calabacín.
-Sal Marina.
-Aceite de oliva virgen extra.
-Especias variadas tipo finas hierbas y pimienta negra.
-1/4 de cuscús integral.
-Curry en especia.

Elaboración del Cuscús con Xamfaina

Poner aceite de oliva virgen en una sartén y añadir la cebolla rallada.
Una vez pochada, picar los ajos tiernos, la zanahoria, el pimiento rojo y rehogar en la sartén.



Por último, las más tiernas como el calabacín y la calabaza.
Añadir el tomate frito, salpimentar y añadir finas hierbas al gusto.



En una olla echaremos aceite de oliva y rehogaremos el cuscús, añadir un vaso del agua que habremos calentado con el curry. Removeremos, taparemos y dejaremos reposar 4 min.
Abrir la tapadera, remover para que se vaya soltando el cuscús y volver a hidratar con el agua con curry. Volver a tapar que vaya engordando.

Así hasta que el cuscús esté suelto y tierno.


Hacer los espárragos enteros en una sartén o al vapor.

Una vez la xamfaina esté hecha la serviremos en una fuente donde estará de cama el cuscús.

Decoraremos el plato con los esparragos y lo serviremos calentito en la mesa.



Un plato potente y energético para llevar el ritmo de hoy.

jueves, 15 de mayo de 2014

Panecillos de Patata





Hoy ha sido uno de esos días que entras en la cocina de buena mañana y entre sartenes, ollas y pucheros, no sales ni para tomar aire. Te preparas el terreno para elaborar diferentes platillos y te sientes inspirada para dar forma a tus propias creaciones.
En el horno una escalivada, en la sartén una xamfaina, en el puchero “engordando” el cuscús…y en el mármol la masa de un pan arriesgado, que seguro irá bien para empujar el cuscús. 
Si a los marroquíes  les queda buenísimo mezclar en su cocina lo dulce con salado, a mí también.
Y el resultado ha sido como esperaba y el pan ha quedado tierno por fuera y dulcemente esponjoso, por dentro. 
En casa pensaban que era una receta de pan chino, y más cuando han probado la muestra que he hecho al vapor. Parecía chino de verdad.

La próxima vez los hago todos al vapor, mucho más saludables, lastima no haberos mostrado una foto, era brillante por fuera y muy esponjoso por dentro. Pero las pirañitas lo han devorado hábilmente al llegar del cole. Los próximos panecillos los hago al vapor y os muestro el resultado.

Ahora  panecillos de patata al horno.


Ingredientes para los Panecillos de Patata


-100 gr de azúcar integral de caña (otro día lo cambiaremos por miel).
-1 huevo (opcional).
-75 gr de aceite de oliva virgen.
-100 ml de leche de arroz (es la que tenía hoy).
-150 gr de puré de patata (2 patatas medianas chafadas con tenedor, jamás con batidora).
-300 gr de harina de espelta ecológica.
-200 gr de harina de trigo integral ecológica.
-20 gr de levadura de panadero.
-1 cucharadita de sal marina.
-Queso rallado para decorar (opcional).

Elaboración de los Panecillos de Patata

He recurrido a mezclar dos tipos de harina para aportarle más propiedades al pan, pero en realidad se puede hacer con las harinas que gustemos.

Mezclaremos los ingredientes secos e iremos incorporando el resto, poco a poco y removiendo con la cuchara de madera, hasta que tengamos que meter las manos en la masa.


Si se pega le añadiremos más harina. 


Dejar reposar en un bol con un paño humedo tapado unas dos horas.
 Lejos de corrientes de aire y en un lugar templado de la casa. 

Hacer bollitos pequeños y disponerlos en la bandeja del horno engrasada. Separados entre ellos pues van a seguir creciendo.
Hacer un agujero con tijeras en el centro y pintarlos con aceite de oliva. Espolvorear con queso rallado.




Dejar fermentar 1/2 hora y meterlos a 180º de 15 a 20 min en el horno.



¿A qué os comeríais uno con olivada y unas rodajitas de tomate?

¿O quizás con unas onzas de chocolate para merendar?