viernes, 24 de julio de 2015

Canelones de Calabaza, Setas y Anacardos


Cada vez me cuesta más sacar tiempo para colgar mis recetas saludables, el trabajo de tarde hace que las mañanas se compliquen un poco más de la cuenta y aunque no dejo de cocinar no me da para hacer reportajes fotográficos y demás.
¡Una lata, la verdad! Me estoy planteando llevar el wifi al apartamento este mes de agosto y aprovechar para colgar todas las recetas que tengo para ofrecer.

Los canelones de hoy han surgido de la necesidad de vaciar el congelador de todo aquello que necesita ser consumido antes de las vacaciones.
La calabaza fue un regalo de mis amigos de Huesca y como era tan enorme la tuve que congelar a pedacitos. Y las setas son camagrocs que mi marido trae cada temporada de setas, le encanta ir de setas y en plena temporada hace incursiones al bosque muy amenudo.

La calabaza es una muy buena elección en este plato por su bajo contenido en calorías y su alto contenido en agua y fibra, ideal para el restreñimiento y la retención de líquidos. Es un importante antioxidante cargado de vitaminas A, E y C.

Los camagrocs o trompeta amarilla aporta mucho sabor a este plato y al igual que la calabaza es pobre en calorías y rico en virtudes, sobre todo la de fortalecer nuestro sistema inmunológico debilitado por los calores de este verano.

Y sin más preámbulos nos vamos a la cocina a disfrutar de la elaboración de estos ricos canelones.



Ingredientes de los Canelones de Calabaza, Setas y Anacardos




-1 pedazo grande de calabaza cortada a daditos.
-1 puñado de setas, en este caso camagrocs.
-2 puerros cortados en juliana.
-Anacardos picaditos.
-1 trozo de queso de cabra a daditos.
-Sal marina y pimienta al gusto.
-1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
-1 paquete de placas de canelones.

Para la Bechamel

-Un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.
-2 cucharadas de harina de trigo integral.
-Leche de vaca eco y sin lactosa.
-1 cebolla rallada.
-1 toque de nuez moscada.
-Sal marina al gusto.

Elaboración de los Canelones de Calabaza, Setas y Anacardos.

La elaboración ha sido la mar de sencilla, primero he cortado la calabaza y la he puesto en una sartén grande donde he ido incorporando por tiempos el resto de los ingredientes, el puerro picado, los camagrocs, los anacardos y por último antes de apagar los cuadraditos de queso de cabra.



Salpimentar y espolvorear una cucharadita de cúrcuma.

Hervir las placas de canelones unos 12 minutos para que queden al dente en abundante agua salada.
Sacar y escurrir en un paño de cocina.
Rellenar los canelones con el sofrito ya frío y envolverlos.



Colocarlos en un recipiente de horno y hacer la bechamel.

Elaboración de la Bechamel

Sofreír una cebolla rallada en el aceite caliente. Añadir las dos cucharadas de harina y dorarla un poco. Ir añadiendo la leche, poco a poco, y con una varilla ir ligando la salsa.
Añadir la sal y un pellizco de nuez moscada.

Una vez espesita y bien ligada volcar la salsa bechamel encima de la placa de canelones y espolvorear con queso rallado.



Introducir los canelones en el horno caliente a 200ºC hasta que esté dorado el queso rallado.



Servir y disfrutar de la mezcla de sabores dulces y salados, de las diferentes texturas y de la cremosidad de la salsa. Un plato de escándalo. 

domingo, 24 de mayo de 2015

Falsas Croquetas de Calabacín


Es una idea que venía pensando desde hacía unas semanas para así poder aprovechar el pan duro y darle una salida rica y contundente.

Es una receta heredada de nuestras abuelas que usaban como recurso alimenticio en aquellos días que llevar un plato a la mesa se convertía en una misión complicada. Por desgracia actualmente hay muchas familias que también tienen que hacer “malabarismos” para poder llevar un plato a la mesa. Esta es una buena idea.

Pan, leche y huevos, tres bases interesantes para poder crear nuestras croquetas y luego la verdura que le queráis añadir. Como si no queréis añadir ninguna, el resultado es igualmente fantástico.

Yo he escogido calabacín que es una verdura económica, siempre disponible y con unas interesantes propiedades. Compuesto por un 95% de agua tiene muy pocas calorías pero una gran cantidad de minerales y oligoelementos.
Entre su principal beneficio el valor cardiovascular preventivo que tiene.
Una gran cantidad de vitaminas excelentes para la piel y lavando bien la piel es muy aconsejable comerla.
Tiene vitamina C, B3 y provitamina A. También nos interesa la cantidad de fibra que aporta con lo que se convierte en un gran aliado en dietas adelgazantes.
Llevarlo a la cocina y así nos beneficiamos todos.

Ingredientes de las Falsas Croquetas de Calabacín



-1 calabacín.
-1 barra de pan integral viejo.
-1 vaso de leche de vaca ecológica o leche vegetal.
-2 huevos batidos.
-2 dientes de ajo picados.
-1 ramillete de perejil cortado.
-Sal marina y Pimienta al gusto.
-Aceite de Oliva virgen para freír.

Elaboración de las Falsas Croquetas de Calabacín

Picar el pan duro y remojarlo con un vaso de leche. Dejarlo reposar para que se empape bien y se ablande el pan.



Añadir el calabacín rallado, los ajos bien cortados y el perejil muy picado.
Echar pimienta al gusto y añadir sal si fuera necesario.
Batir los dos huevos e incorporarlos a la mezcla.



Ha de quedar bien ligado, si vieseis que queda líquido le añadiréis pan rallado para ligar más el preparado.

Dejamos reposar unos 20 minutos para que los ingredientes se asienten.
En un cazo mediano añadir aceite de oliva virgen y calentar.
Cuando esté caliente vamos echando cucharadas de masa que iremos dando forma con dos cucharas soperas.

Bien doradas y de cabeza a la mesa dónde los comensales se deleitaran con estas falsas croquetas suaves y cremosas por dentro y muy vistosas y crujientes por fuera.




Fáciles, fáciles... ¿Os animáis?

domingo, 10 de mayo de 2015

Rosquillas Fáciles al Horno




Tarde de domingo y sin una merienda que se precie para acompañar ese té de media tarde.

No hay una Semana Santa sin rosquillas en mi casa y este año no tuve tiempo de hacerlas, así que hoy se me ha encendido la bombilla y me he puesto manos a la obra. Así acallaré las bocas que me las piden desde hace semanas.

Deciros que para ser integrales han quedado más blancas que de costumbre y es que el azúcar ecológico también es de un color crema y no tan oscura como la panela.

El aceite lo he usado de girasol porque el de oliva le da un sabor mas intenso.

Los anisetes o matalahúga le dan un gusto buenísimo y no hay rosquilla que se precie que no lleve un ligero sabor a esta especia tan aromática.

Es de todos conocidos las propiedades digestivas de las semillas de anís y ya en la antigüedad eran reconocidas sus virtudes, el griego Dioscórides ya nos advierte de la importancia de masticar sus frutos para evitar el mal aliento y de cómo la planta al lado de la cama favorecía el descanso y tranquilizaba durante el sueño.
A partir del siglo XV y XVI los médicos naturistas lo utilizaban en sus remedios por sus propiedades carminativas, estomacales, antiespasmódicas y sedantes.
Si padeces de gastritis o nervios en el estómago, infusiona durante 10 minutos una cucharadita de estas semillas, te ayudaran a recuperar el confort.
A las personas con problemas de apetito les estimula las ganas de comer.

Una planta muy aromática que nos aporta más de un beneficio. Vamos a la cocina y nos lucraremos de ella con estas ricas rosquillas.


Ingredientes de las Rosquillas Fáciles al Horno



-4 huevos.
-200 ml de aceite de girasol.
-100 gr de azúcar integral de caña ecológico.
-1 cucharada sopera de anís en grano.
-1 cucharada de levadura química.
-400 gr de harina integral de trigo.
-Ralladura de limón.


Elaboración de las Rosquillas Fáciles al Horno


Batimos los huevos enérgicamente y vamos integrando los ingredientes poco a poco.
La masa ha de quedar esponjosa. Cuanto más blandita está la masa, más tiernas estarán las rosquillas.



Dejar reposar la masa un mínimo de ½ hora y mejor en la nevera.
Calentar el horno a 190ºC mientras forraremos la placa de horno con papel vegetal.
Nos untaremos las manos en aceite y cogeremos bolitas de masa dándole la forma adecuada.


Una vez hayamos llenado la bandeja de horno las hornearemos durante 8-10 minutos.



En un cazo haremos un almíbar con zumo de limón, agua y azúcar.
Lo dejaremos reducir y cuando las rosquillas salgan del horno las pintaremos con el almíbar.



No hay mejor merienda de domingo.




Ver la cara de tu familia mientras las degustan no tiene precio. ¿Os animáis?

domingo, 26 de abril de 2015

Cheesecake de Frutos Rojos



Hoy ha sido el cumpleaños de mi otra madre y para evitar que se haga su propia tarta, me he ofrecido para hacerle una de sus preferidas, la de queso. También es una forofa de las mousses así que intentaré crearle algo a su altura. Y para que sea un poco más bonita y vistosa, le voy a añadir unos frutos rojos.

No puedo venderos que es una receta sana, no voy a deciros las propiedades antioxidantes, cardiovasculares y maravillosas que tienen los frutos rojos. No, no voy a decíroslo porque solo los he encontrado congelados y me imagino que sus vitaminas se esfumaron en algún momento del proceso.

Está hecha con leche de vaca (eso sí, ecológica) y nata  montada.
Mi eco-amiga diría que saltan todas las alarmas alimenticias, pero el resultado ha sido tan espléndido y la cumpleañera ha quedado tan entusiasmada que me he animado a publicar la receta para todos aquellos que quieran probarla.

No deja de ser un blog de cocina y yo tengo afán por publicar todo lo que cocino. Así que mi ego me obliga a enseñaros mi pastel.

Ruego que si alguien consigue hacer una versión más saludable me lo haga llegar. Gracias.


Ingredientes del Cheesecake de Frutos Rojos

-1 paquete de galletas tipo Maria, pero puede usarse cualquier tipo.
-150 gr de margarina fundida.
-1 bolsa de frutos del bosque o frutos rojos.
-3/4 de taza de azúcar integral de caña ecológica (es más blanca)
-400 gr de queso fresco de cabra.
-1 yogurt de frutos del bosque.
-2 tazas de nata montada.


Elaboración del Cheesecake de Frutos Rojos

Machacar las galletas y mezclarlas con la margarina fundida.


Extender el resultado en una base de tarta y meter en la nevera mientras realizamos el relleno.



En un bol mezclar con batidora el queso de cabra, media bolsa de frutos del bosque, el yogurt y el azúcar.


Quedará una crema muy aromática.

He montado la nata.




Añadir la nata montada al relleno e incorporarla con movimientos envolventes para que no baje la nata.



Sacar de la nevera la base de la tarta y añadirle el relleno.



Meter en la nevera por lo menos cuatro horas como mínimo.
Lo ideal es hacerla el día de antes, así te aseguras de que la mousse queda bien firme.

Antes de servir decorar con el resto de frutos rojos que hemos reservado.




Mejor que en la pastelería, os lo aseguro y es que no han dejado ni las migas. 

domingo, 22 de marzo de 2015

Berenjenas Rellenas de Cuscús



Este fin de semana he tenido que trabajar y me ha faltado tiempo para hacer las compras semanales. Cuando eso pasa has de tirar de despensa y de imaginación, miras por la nevera y recolectas los restos de la semana que han quedado. Para mi sorpresa he encontrado dos berenjenas desapercibidas en uno de los cajones de la nevera. A ver si consigo ingredientes para un buen pisto, aunque, podría hacerlas a la plancha o escalivadas y hasta rellenas que hace tiempo que no las hago, el resultado puede ser un acierto.
En un principio las iba  a rellenar con arroz pero cuando he abierto el armario y me he topado con el cuscús se me ha encendido la bombilla.
Con las 4 verduras base que siempre hay en la nevera podemos hacer un plato la mar de completo y saludable.


Ingredientes  para las Berenjenas rellenas de Cuscús



-2 berenjenas
-1 zanahoria.
-1 cebolleta tierna.
-1 pimiento rojo y uno verde.
-1 calabacín.
-1 vaso de cuscús crudo.
-1 puñado de arándanos.
-Aceite de oliva virgen.
-Cúrcuma al gusto.
-Pimienta negra al gusto.
-Sal marina.

Elaboración de las Berenjenas Rellenas de Cuscús

Lavaremos las berenjenas y las partiremos por la mitad, le daremos unos cortes en la superficie y las meteremos en el horno para que se asen.



En el wok haremos el resto de las verduras al dente y le añadiremos las especias al gusto. De la cebolleta tierna aprovecho también el tronco, es gustoso y delicioso.



En un cazo sofreiremos 2 dientes de ajo con una cucharada de aceite, retiraremos los ajos y añadiremos una taza de cuscús.
Sofreiremos un poco el cuscús y le añadiremos un vaso de agua ligeramente salada. Apagaremos el fuego y dejaremos la olla tapada. A los 3 minutos abriremos la olla y moveremos el cuscús con la cuchara de madera. Hidrataremos con unas cucharadas de agua tibia y volveremos a tapar 2 minutos. Abrimos y volvemos a mover el cuscús. Veremos cómo va creciendo cada vez que abrimos. Probamos y si todavía esta algo duro volveremos a hidratar un poco más.
De esta manera nos queda un cuscús suelto y en su punto.

Añadiremos el cuscús al wok y lo mezclaremos todo. Añadimos los arándanos.


Sacaremos las berenjenas del horno y vaciaremos la carne de  éstas.



Aprovechamos la carne de las berenjenas incorporándola al resto del wok.

Ahora, procederemos a rellenar las berenjenas con el cuscús con verduras, bien colmadas.
Espolvorearemos por encima o pan rallado, o queso rallado o como yo he hecho, trozos de queso de rulo de cabra. El toque final es opcional.

Un ratito a gratinar y listo para el paladar. ¡Os va a encantar, ya os aviso!


domingo, 1 de marzo de 2015

Albóndigas Vegetales con Trigo Sarraceno


Se dice que el ejército chino alimentaba a sus soldados con este cereal para así asegurarse el triunfo en las batallas.

El trigo sarraceno fue llevado a Rusia y el resto de Europa después de las cruzadas y se cultivaba desde hace siglos en las altas planicies del sureste de China y en el Himalaya. Fue el alimento básico de sus habitantes mucho antes que el arroz.

Considerado un cereal es en realidad una semilla pero sin gluten y con alto contenido en hierro, magnesio y vitaminas del grupo B, bajo en grasa y alto en Rutina, una sustancia que ayuda si tienes problemas circulatorios.

Rico en proteína (un 10 o 15%) es interesante incorporarlo en nuestra cocina para asegurar un buen aporte a nuestra familia.

Al ser un grano puede cocinarse junto a las legumbres y su harina es ideal para cocinar bizcochos y otros postres.

Hoy va a ser la base de las albóndigas de mi comida y así nos aseguramos un buen plato completo, sano y lleno de beneficios.

Ingredientes para las Albóndigas de Trigo Sarraceno

-1 taza de arroz integral hervido.
-1 taza de trigo sarraceno cocido.
-2 cucharadas de avena remojada.
-1 cucharada sopera de semillas de chía.
-1 zanahoria rallada.
-1 cebolla pequeña rallada.
-1/2 calabacín rallado.
-1 o 2 dientes de ajo.
-Un puñado de perejil.
-Sal marina.
-Pimienta negra molida al gusto.
-Un pellizco de cúrcuma.

Para la salsa

-1 cebolla rallada.
-1 zanahoria.
-1 trozo de puerro.
-1 tomate pequeño.
-1 diente de ajo.
-4 o 5 almendras.
-Un puñado de perejil.
-1 rama de tomillo.
-1 hoja de laurel.

Elaboración de las Albóndigas

En una sartén pasar un poco las verduras ralladas. No demasiado.
En  un bol mezclaremos el arroz, el trigo sarraceno, la avena e incorporaremos las verduras y las especias.


Lo mezclaremos todo bien y le añadiremos pan rallado para ligar más la masa.

Dejar reposar en la nevera una hora y empezar a hacer bolitas y pasarlas por pan rallado o harina y freírlas en abundante aceite de oliva virgen.


En una cazuela añadiremos aceite y echaremos la cebolla rallada, la zanahoria a trozos, el puerro cortado y el tomate rallado. Sofreírlo todo y cubrirlo con agua.


Añadir el tomillo y el laurél. Dejar hervir unos minutos y en el mortero majaremos el diente de ajo, el perejil cortado y las almendras.
Incorporar las albóndigas fritas a la salsa que habremos pasado por el chino y añadir la majada de almendras.
Dejar hervir todo junto unos 5 minutos y ya tendremos un rico plato de albóndigas vegetales caseras.

En otra ocasión os enseñaré la foto de las albóndigas emplatadas pues cuando he echado mano de la cámara ya se habían comido las albóndigas. Todo un éxito en mi casa.

lunes, 16 de febrero de 2015

Revoltillo de Patatas y Champiñones



Los revoltillos son fruto de conjugar verduras de la huerta junto al huevo, sin llegar a ser una tortilla acaba siendo un plato que funciona por sí solo.
En mi casa la patata es la base de muchos platos pues le gusta mucho a cada uno de los miembros de mi familia, y fritas ya ni te cuento. Hay que espaciarles las frituras de patatas pues sino cada día abusarían de ellas.
Pero, por si no lo sabéis, la patata es rica en hidratos de carbono complejos con lo que ayuda a mantener a raya los niveles de azúcar en sangre. Rica en vitamina C  aumenta nuestras defensas naturales y gracias a su contenido en potasio colaboramos al control de la hipertensión.

Los pimientos fritos, más de lo mismo, y si encima se combinan con las patatas y el huevo ya podéis imaginaros el resultado. Son ricos en vitamina C y muy bajos en calorías.
Los ajos tiernos no pueden faltar en un buen revoltillo y la cebolleta tierna le dará la jugosidad que necesita este plato.

Todo bien cocinado al amor del fogón (se nota que es San Valentín) acaba creando un plato gustoso, único y bien combinado.
¡Vamos a cocinar!

Ingredientes del Revoltillo



-1 pimiento.
-1 cebolleta tierna.
-8 champiñones.
-8 ajetes tiernos.
-2 huevos ecológicos.
-Aceite de oliva virgen extra.
-Sal marina.
-Pimienta negra molida al gusto.
-Un pellizco de cúrcuma en polvo.

Elaboración del Revoltillo

Lavamos y cortamos las verduras.
Calentamos una sartén con un poco de aceite y vamos añadiendo las verduras, poco a poco, en función de los tiempos de cocinado de cada una.



Una vez pochadas las verduras escurriremos la sartén de aceite y añadiremos los dos huevos revolviéndolos con el resto de ingredientes.

Una vez cuajados los huevos ya tendremos el revoltillo al punto.

Acompañaremos el revoltillo de una ensalada y obtendremos una cena la mar de completa.




jueves, 12 de febrero de 2015

Croquetas de Escalivada



La escalivada es uno de mis platos favoritos y nunca falta por mi nevera, los pimientos asados y la berenjena hacen un casamiento de lo más acertado.

La pongo en la pizza, en ensaladas, en tostadas y hasta mi bocata favorito es de escalivada con aguacate.

Así que por que no podemos experimentar y hacer unas croquetas de escalivada.

Los pimientos y la berenjena los asé el día anterior y con las sobras se me ha ocurrido hacer la prueba.
Un resultado sin precedentes, un sabor suave y cremoso, como una mousse de escalivada, la semana que viene pienso hacer todas las que pueda y congelaré para que nunca falten.

La escalivada es un plato típico de Cataluña donde las verduras tales como el pimiento rojo, la berenjena, el tomate, la cebolla y los ajos se “escalivan”, es decir, se asan al rescoldo. Se pelan y se aliñan con un buen aceite de oliva y a disfrutar de un plato delicioso que acompaña una buena comida que se precie.

Voy a enseñaros como hacer estas ricas croquetas.


Ingredientes de las Croquetas de Escalivada

-1 pimiento rojo asado.
-1 berenjena asada.
-5 o 6 olivas negras.
-1 cebolla rallada.
-2 cucharadas soperas colmadas de harina de trigo integral.
-1/2 l de leche ecológica.
-Sal marina.
-Aceite de Oliva virgen extra.
-1 huevo.
-Pan rallado.

Elaboración de las Croquetas de Escalivada

En una sartén echaremos un buen chorro de aceite de oliva y sofreiremos la cebolla rallada.
A continuación, añadiremos la harina y la pasaremos un poco por el aceite.
Iremos añadiendo la leche que admita, poco a poco, e iremos removiendo con las varillas para que no se pegue la masa a la sartén.



Añadir la sal al gusto y cuando la masa ya este casi a punto de despegarse de la sartén añadiremos los pimientos y la berenjena escalivados, cortados a cuadraditos pequeños.
Incorporar las olivas también cortadas en trocitos.

Seguir removiendo hasta que la masa se despegue de la sartén.



Dejar enfriar la masa unas horas y batir el huevo para rebozar las croquetas.
Daremos forma con la cuchara y las pasaremos por huevo y pan rallado.



Freír en abundante aceite de oliva virgen y servir calentitas.


 Una auténtica delicia al paladar, sin duda. 

miércoles, 4 de febrero de 2015

Pizza Mediterránea




Hacia muchos días que no confeccionaba una pizza casera y toda la familia llevaba días reclamándomelo.

En días que no tienes ni idea  que hacer de cenar es muy recurrente, pues solo necesitas acompañarla de una buena ensalada haciendo de ello una cena la mar de completa.

Utilizo la harina integral que ya viene preparada para hacer pan con la levadura, la harina de trigo y centeno integral e incluso lleva masa madre, la compro en el Lidl y no solo hace una pan riquísimo sino una base de pizza la mar de crujiente.

Es una pizza mediterránea en toda regla, con su tomate, su cebolla, el pimiento, las alcaparras y el orégano, especia que no puede faltar en una pizza que se precie.

Con el orégano no solo nos beneficiamos de su aroma y sabor, sino también de algunas ventajas para la salud.

Es originario de Europa del Norte pero es en la cocina mediterránea donde alcanza gran esplendor. En la antigüedad era reconocido como símbolo de alegría y felicidad.

Rica fuente de vitamina K necesaria para nuestra sangre y nuestros huesos, y manganeso importante para la salud hormonal.
Potente antioxidante que protege a las células del estrés oxidativo, dicen que su poder antioxidante es 42 veces mayor que el de las manzanas y 4 veces más que los arándanos.

Vamos que deberíamos aprovechar esta propiedad y usarlo de forma cotidiana en nuestros platos, ensaladas y estofados, no solo nos va a aportar un toque peculiar sino que va a favorecer a nuestro organismo.


¡Vamos a amasar esta pizza!
 

Ingredientes para la Pizza Mediterránea

 


-1/2 kilo de preparado de harina integral del Lidl

-1/4 de agua tíbia.

-1 chorro de aceite de oliva virgen.

-3 tomates maduros.

-1 pimiento verde.

-1 cebolla grande.

-6 champiñones en láminas.

-Aceitunas negras.

-Queso mozzarella.

-Un puñado de alcaparras.

-Orégano al gusto.

-Pimienta negra.

Elaboración de la Pizza Mediterránea

Mezclaremos la harina con el agua y el aceite. Primero con la cuchara de madera y luego con las manos. Amasar e ir añadiendo harina si se pega a las manos, en cuanto no se peque tapar con un paño húmedo y poner a reposar, durante una hora mínimo, cerca de una fuente de calor.

A la hora,  habrá doblado su volumen y será el momento de estirarla. Yo unto el mármol y el rodillo de aceite y así no se pega la masa.

Una vez estirada y puesta en la bandeja de horno empezaremos a introducir los ingredientes.

El tomate cortado en rodajas y repartido por la superficie de la masa.

 

El pimiento cortado a tiras. La cebolla en juliana bien repartida, cuanta más cebolla más rica está. Los champiñones cortados en láminas. Las aceitunas en rodajas. Las alcaparras bien repartidas.

Precalentaremos el horno a 200ºC y meteremos la pizza en el horno. Cuando ya estén los ingredientes bastante cocinados, la sacaremos y añadiremos el queso mozzarella y el orégano al gusto. La devolvemos al calor del horno pero ahora yo solo la horneo por abajo para así no quemar la mozzarella.

 
Cuando esté a nuestro gusto de crujiente la sacaremos del horno.



Esta pizza ha quedado la mar de crujiente y jugosa a la vez, gracias al tomate, la cebolla y el queso mozzarella.

 Todo un espectáculo de sabor. ¿Os animáis a hacerla en casa?